Rusia se convertirá hoy oficialmente, tras casi dos decenios de tortuosas negociaciones, en el 156.º miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y abrirá así al mundo un mercado de más de 140 millones de consumidores.
La adhesión de Rusia a la OMC ha tenido una fuerte oposición en el país, sobre todo de los comunistas, que incluso recurrieron -sin éxito- ante el Tribunal Constitucional, por considerarla altamente lesiva para los intereses rusos.
El camino de la adhesión comenzó el 17 de junio de 1995, cuando en Ginebra se celebró la primera de las 31 reuniones.