La petrolera estatal rusa Rosneft y su homóloga china CNPC, la mayor del país, construirán conjuntamente una refinería en territorio chino, explicó el jefe ejecutivo de la firma rusa, Sergei Bogdanchikov, durante una visita a Pekín.
La refinería tendrá capacidad para producir 70 millones de barriles diarios, según Bogdanchikov, uno de los miembros de la comitiva del primer ministro ruso, Mijail Fradkov, durante su viaje oficial a China.
Bogdanchikov también destacó que Rosneft tiene capacidad para incrementar los envíos de crudo y derivados a China, desde las 13 toneladas actuales hasta 20 millones.
La apertura del oleoducto entre Kazajistán y China, la puesta en operación de nuevas refinerías en el Oriente ruso y el envíos a través del ferrocarril Transmongoliano harán posible este aumentó, destacó el responsable de la compañía rusa. China es el segundo mayor consumidor e importador de petróleo del mundo, y Rusia es uno de sus principales suministradores.