FALTAN POCOS días para que el presidente de la República, Martín Torrijos dé a conocer su receta para salvar las jubilaciones y pensiones panameñas, sin embargo a la fecha se puede prever que el gobierno no realizará cambios drásticos al esquema de pensiones.
Una de las ideas planteadas consiste en ajustar todos los parámetros que definen el sistema de reparto, edad de jubilación, años de cotización, tasa de contribución y fórmula de cómputo de la pensión.
Lo anterior, significa que no se cambiará el modelo de pensiones de reparto.
El objetivo de las medidas de ajuste es balancear el sistema a largo plazo, aproximadamente hasta el 2050. René Luciani, director de la Caja de Seguro Social en ocasiones ha confirmado que la solución será dolorosa, sin embargo eso no significa que se reformará el esquema de pensiones panameño. Algunas hipótesis de especialistas apuntan a que el incremento en la edad de jubilación será de 65 años tanto para hombres como para mujeres. Y que los años de cotización subirán a 25. Es decir que los panameños cotizarán 10 años más antes de jubilarse. No obstante, estas son sólo hipótesis y los verdaderos cambios se conocerán en los próximos días, cuando el presidente haga público el anteproyecto.
Pero, cuando estos jóvenes de hoy, estén próximos a jubilarse el sistema se estará quedándose otra vez sin recursos.
Entonces, la pregunta que se hacen los expertos es ¿si en ese momento nuevamente volverán a incrementar la edad jubilación o la cuota de la seguridad social?
En el tapete existen varios planteamientos tanto del sector obrero como empresarial empresarial y del Gobierno.
Para el movimiento popular las soluciones podrían ir desde que el Gobierno cancele el déficit actuarial trasladando a la CSS los activos revertidos, acciones de servicios públicos y la renta del Canal de Panamá.
Además, que se mejore la acción recaudadora y que las sanciones sean más severas.
Mientras que esperan que los empleadores aumenten la cotización en no menos de 3%.
Lo anterior deja claro que el sector obrero no está dispuesto a aportar ninguna cuota de sacrificio.
Aunque, es importante aclarar que este movimiento popular no representa al 100% de la clase trabajadora.
En tanto el sector empresarial apuesta por que se cambie el modelo de pensiones panameños, lo que implicaría un cambio drástico, pero rentable.
La medida más apoyada es el sistema de dos pilares, es decir que se mantiene un renglón de cuentas individuales y uno obligatorio que tendría un ingrediente de solidaridad.
Adicionan otras medidas como la búsqueda de mecanismos financieros que mejoren la rentabilidad de los activos del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), aunque están claros que está medida no resolvería el déficit actuarial, que supera en la actualidad los 4,000 millones de dólares. Los empresarios proponen separar en dos entidades distintas los servicios médicos y hospitalarios del manejo de las pensiones.