El nuevo presidente de la constructora Sacyr Vallehermoso, Manuel Manrique, y el máximo ejecutivo de Repsol YPF, Antonio Brufau, mantuvieron ayer una primera toma de contacto para diseñar un nuevo escenario de relaciones entre ambas compañías "sin tensiones ni enfrentamientos".
Horas después de que el consejo de administración de Sacyr pusiera final a la presidencia de Luis del Rivero, que durante los últimos siete años estuvo al frente, el mercado da por descontada una futura venta de entre el 5 y el 10% del paquete que la constructora tiene en Repsol.
Manrique se reunió durante una hora y media -a petición suya- con Brufau en un intento de limar asperezas y reconducir las relaciones de la constructora con la petrolera hispano argentina.
La reunión fue calificada de "provechosa y cordial" por fuentes cercanas a Repsol, que celebra el próximo miércoles su consejo en este nuevo escenario.
Como telón de fondo se encontraba el pacto que firmó Del Rivero con la petrolera mexicana Pemex para sindicar sus derechos de voto e incrementar su presencia en Repsol hasta el 29.8%, rozando el límite del 30% que obliga a lanzar una OPA.
El acuerdo, que ha acabado con la salida de Del Rivero y que ha dejado una importante división interna en la constructora, podría estar cerca de ver su final, según señalaron a Efe fuentes financieras, aunque desde Sacyr Vallehermoso y Pemex subrayan que el pacto continúa vigente hasta que no se acuerde lo contrario.
La refinanciación de la abultada deuda que Sacyr tiene asociada a la compra de su 20 % en Repsol, que se acerca a los 5,000 millones de euros, continúa siendo una incógnita a dos meses de que concluya, el 21 de diciembre, el plazo de amortización.