El saldo de las tarjetas de crédito activas en el Sistema Bancario Nacional reflejaron un crecimiento hasta julio de 7% o un equivalente a 60 millones de dólares, comparado con su similar periodo del año previo.
El resultado de esta cifra se desprende del informe que prepara la Superintendencia de Bancos de Panamá, en el que los saldos de las tarjetas activas a julio de 2010 pasaron de $767 millones, para posicionarse en $827 millones durante la actual vigencia de 2011.
El dinamismo que denota este producto bancario está vinculado con el crecimiento económico de Panamá, aseguró Luz María Salamina, gerente general de la Asociación Panameña de Crédito.
Este es un instrumento de pago que refleja los niveles de consumo de los panameños, enfatizó la ejecutiva, quien además hizo hincapié en los cuidados que se debe tener para no caer en altos niveles de endeudamiento, como lo es por ejemplo pagar un monto mayor a la cuota mínima estipulada para abonar al saldo utilizado con la tarjeta de crédito.
Adicional a esto, Salamina hizo un llamado a las entidades financieras para que adopten políticas que minimicen el sobreendeudamiento a futuro. Una de ella es analizar la capacidad de pago de sus clientes antes de aprobar una solicitud para optar por una tarjeta de crédito.
El mismo documento de la SBP deja constar que los bancos que lideran el monto de saldos mayor en cuanto a tarjetas de crédito se refiere se ubican el BAC, HSBC, los que reportaron crecimientos de 33% y 3%, respectivamente. El Citi mostró un leve ajuste de 5% en el saldo de las tarjetas.