El saldo de las tarjetas de crédito sigue creciendo; muestra de eso es que en enero pasado se ubicó en $804 millones, lo que representa un incremento de $151 millones, en comparación con enero de 2010, cuando fue de $653 millones, según cifras de la Superintendencia de Bancos.
Actualmente en Panamá circulan unas 500 mil tarjetas de crédito activas y con perspectivas de crecimiento en un mercado en el cual no todos los consumidores utilizan de la misma manera sus límites.
Dentro de los créditos al consumo otorgados por la banca las tarjetas ocupan el segundo lugar en monto.
Llama la atención la alta utilización de los consumidores con límites inferiores a $1,000, según datos de la Asociación Panameña de Crédito (APC).
Mientras, aquellos con límites superiores a $2,000 hacen un uso moderado de su límites, reporta la entidad.
Myrja Ceballos, asesora de microfinanzas personales de la empresa Impulsa Empresarial, dijo que a los panameños les falta educación financiera, ya que el 90% de las personas hacen uso incorrecto de este servicio bancario.
Por ejemplo, explicó que existen personas que tienen dos tarjetas de crédito y cuando usan una de estas la cancelan con dinero de la otra, lo que incrementa el endeudamiento.
“En Panamá se tiene un criterio erróneo del verdadero uso de la tarjeta de crédito”, aseguró Yakarta Ríos, de la Asociación Consumo Ético.
Indicó que esta herramienta bancaria fue creada inicialmente para grandes empresarios o personas de alto nivel adquisitivo, que no deseaban mantener dinero en efectivo con ellos.
Sin embargo, hoy en día, las personas que tienen un salario mínimo pueden adquirir una tarjeta de crédito.
Para el economista Adolfo Quintero, es conveniente que se escoja una tarjeta que tenga beneficios como descuentos, que puedan acumular puntos para viajes y con tasas de interés bajas.
Las tasas de interés varían dependiendo de la entidad bancaria y el rango salarial del cliente solicitante, entre otras.
De acuerdo con la APC, la tarjeta de crédito puede ser una aliada en las finanzas, ya que su efectividad dependerá de su uso correcto.
El escenario ideal es que la persona sea controlada y organizada, ahorre el 10% de sus ingresos y utilice la tarjeta de crédito para cubrir los gastos mensuales que le permite su realidad financiera y que ha presupuestado.
Interés.
Con el proceso actual de recuperación de la economía de los Estados Unidos, el incremento del barril de petróleo entre otros factores, es muy posible que los bancos incrementen sus tasas de interés, según los expertos.
Quintero sostuvo que los Estados Unidos ha disminuido el valor del dólar para poder lograr una recuperación económica, trayendo como consecuencia un proceso inflacionario, alterando las decisiones de las entidades bancarias.
Para Ríos, es inevitable que los bancos no incrementen sus tasas de intereses y la cautela, cuando las economía comienzan a afectarse nuevamente por factores climatológicos, conflictos políticos entre otros.