Las reducciones de puestos de trabajo, los procesos de quiebras o reestructuraciones corporativas y despidos, se han transformado en un titular y sobre todo una noticia demasiado familiar.
"Cómo haré para llegar al fin de mes" es la primera frase que se apodera del pensamiento de una persona cuando pierde su trabajo.
La escasez de dinero es casi siempre, una fuente de tensión y frustración para población que no tiene una entrada fija de dinero.
De encontrarse en esta situación, preste atención y ponga en práctica estos sábios consejos que le ayudarán a sobreponerse de las malas noticias.
Si usted descubre que no puede pagar sus cuentas a tiempo, contacte a sus acreedores de inmediato.
Trate de diseñar un plan de pago modificado que reduzca sus pagos a un nivel más manejable. No espere hasta que sus cuentas hayan sido entregadas a un cobrador de deudas. Para ese momento, sus acreedores habrán dejado de creer en usted.
Y una vez suceda esto, los cobradores de deudas lo tratarán justamente prohibiendo ciertos métodos de cobranza de deudas.
Falta de pago y pagos atrasados pueden afectar su evaluación crediticia y su capacidad para obtener crédito en el futuro.
Aunque los acreedores usualmente consideran un número de factores para decidir si otorgar un crédito o no, la mayoría de ellos confían en gran medida en su historial de crédito.
Esa es una razón por la cual es importante asegurarse que su informe de crédito sea exacto. Por ejemplo, si su archivo mostró que una vez usted se demoró en hacer sus pagos, pero no reflejó que usted ya no está moroso, sería inexacto.
La oficina de información crediticia debe mostrar que sus pagos están actualmente al día.
Aunque es posible vivir sin tenerlo, el crédito es esencial para comprar una casa, financiar un automóvil o conseguir una tarjeta de crédito.
El alquiler de un departamento, la conexión de servicio telefónico, la compra de un seguro de vida o un empleo pueden ser entorpecidos por un mediocre historial.
Cuando le niegan un préstamo, empleo o alquiler de una vivienda, es el momento en que muchas personas conocen la importancia del crédito.
Los arrendadores, compañías de servicios públicas, empleadores, compañías de seguro y las financieras tienen el derecho de revisar el historial crediticio de un cliente y rechazarlo sobre la base de su solvencia.
Por lo general la solicitud se le niega a una persona cuando su crédito no es bueno o porque nunca lo ha tenido.
También puede ser el resultado de haber pagado con atraso las tarjetas de crédito, de no haber terminado de pagar algún préstamo o de una quiebra.
Si tiene este tipo de problemas, y aún así le otorgan crédito, posiblemente tenga que pagar tasas de interés y cargos más altos de lo común por hipotecas, préstamos y tarjetas de crédito.
Pero si nunca tuvo crédito, recién empieza a utilizarlo o si hace muchos años que no lo usa, tal vez no haya un informe de crédito a su nombre. De ser así, la empresa no tiene forma de evaluar si le deben otorgar crédito.
Nunca es tarde para limpiar el crédito o comenzar a construir un historial. Una vez que lo haya encaminado bien, tendrá acceso a la red de seguridad financiera que éste ofrece.
Dependiendo de la seriedad de los problemas de crédito que haya tenido o conserve en la actualidad, establecer buen crédito puede tomarle tiempo. Pero, si nunca ha tenido, se le recomienda que empiece a usar crédito de tal forma que lo ayude a establecer un historial favorable.