Sobre lo que será el proyecto a construirse.
2015- será el año en que las fábricas deben iniciar sus operaciones, dando comienzo a la producción.
- mil toneladas de amoniaco es lo que se pronostica como producción anual.
- millones de dólares fue la propuesta de inversión de la empresa ganadora del proyecto.
La empresa surcoreana Samsung se adjudicó un contrato para diseñar y construir fábricas de amoniaco y urea química en el centro de Bolivia, superando a la española Duro Felguera que también se postuló al proyecto, informó ayer el presidente del país, Evo Morales.
En un acto en la región central de Cochabamba, Morales precisó que Samsung obtuvo una calificación de 861 puntos sobre mil en la evaluación de propuestas técnicas y económicas, frente a los 843 logrados por Duro Felguera.
“Por tanto, la empresa Samsung, de Corea del Sur, se adjudicó la construcción de la planta de amoniaco y urea en la provincia Carrasco, del departamento de Cochabamba”, anunció el mandatario, y agregó que la firma del contrato será en septiembre.
El Gobierno boliviano había previsto invertir mil 100 millones de dólares en el proyecto, pero la firma surcoreana propuso desarrollarlo por 843 millones de dólares.
Según el mandatario, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) invitó a veinte empresas de Estados Unidos, Alemania, Dinamarca, Italia, Japón, Francia, entre otros, para participar en esta licitación. De ellas, presentaron propuestas las surcoreanas Hyundai y Samsung, la española Duro Felguera y los consorcios Saipen-AESA y Técnicas Reunidas-Technip.
Se espera que las fábricas comiencen a operar en 2015, con una capacidad de producción anual de 650 mil toneladas de amoniaco y 726 mil toneladas de urea química, generando ingresos por 300 millones de dólares. El 30% de la producción se venderá en el mercado interno y se pretende exportar el resto a Brasil y Argentina.
El gobernante Evo Morales dijo que se pedirá a la empresa ganadora que deposite dos garantías bancarias, la primera contra incumplimientos en el contrato y otra para evitar sobornos de la firma al supervisor de la obra o a funcionarios vinculados con su ejecución.
La decisión responde a un reciente caso de corrupción en YPFB, cuyo presidente, Carlos Villegas, ha denunciado por supuesto enriquecimiento ilícito a uno de sus gerentes que fue clave en la licitación para la construcción de dos plantas de gas natural.