La compañía aérea SAS reconoció ayer que ha infringido las normas comunitarias de competencia pero calificó de desproporcionada la multa impuesta por la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario multó ayer a la aerolínea escandinava SAS y a la danesa Maersk Air con 39,3 y 13,1 millones de euros respectivamente, por considerar que la alianza firmada en 1998 ha monopolizado la ruta Copenhague-Estocolmo por parte de SAS y ha aumentado la presencia de Maersk Air en sus rutas desde Dinamarca a otros puntos de Europa.
SAS ha reconocido en un comunicado que se han cometido infracciones, aunque afirma que colabora activamente con las autoridades de Competencia para resolver el caso. De cualquier modo, considera que la sanción está desproporcionada y no tiene relación con los efectos en el mercado, ya que no ha habido un aumento de precios en las rutas mencionadas e incluso se han incrementado los destinos desde Dinamarca.
La compañía no descarta la posibilidad de recurrir la cuantía de la multa ante el Tribunal de Primera Instancia de Luxemburgo. Maersk Air también ha reconocido que sus actuaciones han vulnerado las normas de competencia, y asegura que ha cooperado con la Comisión para resolver los problemas.