El incremento de casi 50 millones de dólares en el déficit actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS) es el anuncio del posible desplome de un sistema que ya cumplió su cometido.
La noticia deja atónitos a quienes cotizan en la CSS y sin la garantía de que en un futuro se acojan a las jubilaciones, pensiones y prestaciones médicas que por Ley nos corresponden.
Las reservas actuales de la CSS alcanzan hasta el 30 de septiembre, 2,315 millones de dólares, que están disminuyendo a razón de que la institución las absorbe para poder balancear sus finanzas.
En consecuencia, si este proceso continúa, la CSS se comerá sus propios ahorros, y en los próximos 5 años el déficit incrementaría de 100 a 300 millones de dólares por año. “Simplemente al 2010 no habrá dinero en la institución”, aseguró Dino Mon, actuario de la Cámara de Comercio en el diálogo nacional por la CSS.
El Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (PIVM) uno de los que posee la mayor cantidad de reservas de la institución, está en peligro. Sus fondos son utilizados para pagar prestaciones a los jubilados a largo plazo.
Según los estados financieros de la CSS, el programa sólo cuenta con un monto de 1,701 millones de dólares en reservas, las cuales no alcanzarán para pagar a los jubilados, pues se necesitan casi 4,000 millones de dólares. Es decir, que hay un déficit de 2,299 millones de dólares sólo en las reservas para pagar las pensiones actuales” dijo el actuario.
Esto indica que las generaciones de menos de 35 años de edad no podrán cobrar sus jubilaciones.
Mon explicó que la institución se ha visto en la necesidad de dilatar el pago de las pensiones para evitar que esta cantidad continúe incrementándose amén, de que el déficit ha crecido de 10 millones de dólares por trimestre. Con este panorama, el actuario consideró que la salida es la reforma estructural de la CSS utilizando el sistema de dos pilares.
En el primero pilar todos los cotizantes aportarían a las reservas, mientras que el es decir, en un primer pilar funcionaria en parámetros con cierto nivel de salario. Y de cierto nivel de salario hacia arriba se depositaría en una cuenta individual que aportarían al fondo solidario.
En ese sentido Mon recomendó analizar los beneficios de la jubilación, como la edad, y los aportes que se ejercen en la CSS. Adicional, consideró la necesidad de cambiar la fórmula de cálculo de las pensiones y no tomar los mejores 7 años de cotización, sino el promedio de la vida laboral. Y finalmente vigilar para que las condiciones de morosidad y evasión se mejore de una manera sustancial.
En consecuencia, la CSS debe crear sistemas que incentiven y den credibilidad a las inversiones, dijo. Además sostuvo que “la Caja se debería convertirse en un Ente como el Fondo Fiduciario que licita y le otorga al mejor inversor esos fondos para obtener la mejor tasa de rendimiento”.
Si algo es claro en la saga de la CSS es que el dilema viene de arrastre y generaciones de administradores y gobiernos han hecho caso omiso a este déficit. De acuerdo a Mon “nadie le hace caso” a los informes de la CSS sobre el déficit en las reservas y jubilaciones.
Incluso, la Ley Orgánica de la Caja en su artículo 35 advierte que la institución estimará el desarrollo de las obligaciones del seguro de Invalidez, Vejez y Muerte e igualmente los recursos asignados al mismo. En caso de mostrarse que estos son insuficientes para equilibrar el costo de las obligaciones propondrá a la Asamblea Legislativa por conducto del Organo Ejecutivo el “aumento adicional de las cuotas” distribuyéndolos en períodos escalonados para balancear hasta llegar a la cotización suficiente definitiva.
A criterio del actuario esta cuota debe ser incrementada a un 20%.
El problema es que año a año se detectan esos déficits, pero los Gobiernos no asumen la decisión de aumentar la cuota por el sacrificio político que deben pagar en una clara violación a Ley Orgánica, manifestó Mon. Para Rolando Villalaz, director encargado de la CSS, los estados financieros reflejan los resultados de la administración de Juan Jovane.
Es cierto que los estados financieros reflejan una crisis, sin embargo, será la junta directiva de la CSS, la cual lanzará las recomendaciones que se deben tomar para solventar parte del problema, acotó Villalaz.
“Luego que los directivos de la CSS lleguen a un acuerdo sobre los correctivos, esperamos que la situación financiera cambie” dijo Villalaz. Las recomendaciones que haga la Junta Directiva se sumarán a las soluciones solicitadas por la Contraloría General.
De acuerdo con Villalaz, parte de la crisis financiera es porque durante los últimos 3 años, la institución jamás presento sus libros a la Contraloría como lo establece la Ley Orgánica.
Un documento elaborado por la Contraloría General de la República, resalta que hasta el primer semestre, los programas de Administración, Enfermedad y el de Riesgo Profesional, presentan retención del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte, bajo la cuenta “ Saldos Crédito por Distribuir”, en el lado de los pasivos, por el monto de 32.5 millones de dólares.
Según el análisis, “ se denota claramente el traslape de fondos entre programas; transacción que nos es permitida por la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social.
Agregan, que los conceptos “ débitos por distribuir” y “créditos por distribuir”, no están dentro de la clasificación del plan contable del Manual General de Contabilidad Gubernamental, aprobado mediante el Decreto Nº 113 de 21 de junio de 1993, de la Contraloría General de la República, por lo que no es aplicable en este contexto”.