La huelga de los trabajadores de los bancos brasileños llegó a su noveno día, con 200,000 trabajadores parados en 24 de los 27 estados del país, mientras otros sectores amenazan con paralizaciones similares en reclamo de beneficios de la reactivación económica.
La huelga de banqueros alcanzó 24 estados, con 200,000 trabajadores, poco más de la mitad de los casi 400,000 que tiene el país, informó a la AFP la Confederación Nacional de los trabajadores Bancarios.
Estos reclaman un aumento de 25% en su salario, del cual 6% es por inflación y el restante de aumento real. "Si los bancos aumentan en 20% sus beneficios cada año, tienen que darle su parte a los trabajadores", según la Confederación.
En Sao Paulo, capital económica del país que amaneció con numerosas agencias cerradas y forradas en carteles de huelga, el seguimiento de la huelga es de 25% de los trabajadores, unos 25,000.
Otro sector paralizado es el de la justicia del Estado de Sao Paulo, desde hace nada menos que 86 días.
En una gigante asamblea en la que participaron más de 12,000 empleados, estos decidieron mantener la huelga que paraliza alrededor de 60% de los 45,000 trabajadores, informó a la AFP la Asociación de Servidores del Tribunal de Justicia.
En total, son 12 millones de procesos judiciales paralizados, desde hace casi tres meses, según datos del propio sindicato, que reclama un aumento también significativo: de 39%, es decir, "reposición de las pérdidas de los últimos diez años", según sus portavoces.
El Tribunal de Justicia fue rebajando su oferta, y está ofreciendo 14%. La justicia laboral declaró la huelga ilegal.
Otro sector en huelga era el de los metalúrgicos, una de las industrias más pujantes de Brasil que paralizó esta semana a unos 40,000 trabajadores vinculados a la Central Unica de Trabajadores (CUT), aunque la mayoría estaban llegando a acuerdos.
Estos reclamaban ajuste por inflación, más un 4% de aumento real. "Se acabó la crisis y los trabajadores también queremos participar del pastel del crecimiento", declaró a la AFP la portavoz del Sindicato de Metalúrgicos del Área Metropolitana de Sao Paulo, Marize Muniz.
Unos 2.5 millones de trabajadores de la otra gran central obrera, Fuerza Sindical (FS), iniciaron ahora las reivindicaciones y también amenazan con huelga.