Modificarán la estructura bursátil. Y es que desde octubre del año pasado, la Bolsa de Valores de Panamá (BVP) ha vendido y tramitando su fusión con Latin Clear (LC) para crear un “holding” (coorporación) en común.
Esta estrategia lo que busca es unificar a los accionistas de ambas compañías para pasar a las manos de una tenedora denominada Latinex Holding que será a su vez la dueña de las dos compañías.
La iniciativa de Roberto Brenes, gerente general de la BVP, surge por varias razones: primero, porque son negocios complementarios y segundo, porque tienen un alto porcentaje de accionistas comunes.
El paso a seguir sería esperar la aprobación de la Comisión Nacional de Valores (CNV), la cual se encuentra cotejando la documentación que presentaron ambas compañías con miras a cristalizar la alianza estratégica.
En el proceso de canje, la BVP tendrá el 72.22% de participación dentro de Latinex Holding, mientras que LC contará con el 27.78% del negocio, destacó Brenes, durante el XI Foro de Inversionistas.
Esto quiere decir que los accionistas de la BVP por cada acción que entreguen a la nueva sociedad van a recibir 2 acciones de Latinex Holding. Mientras que los accionistas de LC por cada acción que entreguen a Latinex Holding, reciben 85 acciones.
Agregó que operativamente continuarán siendo negocios separados, no obstante, financieramente ahora tendrán un sólo dueño o tenedora como mejor se conoce en este ámbito.
Para hacer valer el concepto, Brenes mencionó que los negocios de Bolsas a nivel mundial están encaminados hacia unidades integradas en la parte transaccional, de liquidación y custodia.
El acuerdo todavía está a la espera de algunas autorizaciones. Una de ellas, la aprobación en cuanto a las transferencias de operación tanto de la BVP como de LC a esta nueva compañía que se va a crear luego de la fusión.
Pero lo más complicado será pasar los accionistas comunes a un “holding” sin que se pierda el derecho de ser una compañía pública y su debida transparencia.
Ambos trámites se realizarán de forma simultánea, detalló Brenes, quien prefirió no revelar la fecha en la que pretenden arrancar el proyecto.
Uno de los acontecimientos que ha dilatado el proceso fue la última reforma fiscal, pues detuvieron los trámites para evaluar si se daban impactos tributarios negativos a la hora de continuar con el acuerdo.