Antes de que finalice el año los panameños tendrán que pagar cinco centésimos más por la tradicional "michita de pan", pues el quintal de la harina de trigo seguirá subiendo de precio.
Actualmente el quintal de harina se comercializa a 27 dólares, precio que podría subir unos tres dólares, lo que impactaría en el precio del pan, dulces, galletas, pizzas y pastas alimenticias, entre otros productos.
El alza de estos productos obedece a los altos costos que viene alcanzando el trigo en el mercado internacional, que en estos momentos registra un precio de 770 dólares por "bushel", una medida de capacidad que equivale a 56 libras.
Debido a que en Panamá no se produce trigo, el país compra cada año unas 100 mil toneladas métricas de este grano, cantidad que del 2006 a la fecha representa una fuga de divisas por más de 16 millones de dólares.
Esto sin considerar el costo de los fletes que ha subido de 30 dólares a 75 dólares la tonelada.
Sólo en septiembre pasado los industriales dieron a conocer las posibles alzas en el precio de la harina de trigo.
Roberto Lombana, gerente de Harinas del Istmo, confirmó que el precio del trigo ha seguido aumentando "a niveles nunca antes alcanzados".
Esto, dijo, es motivado por la disminución dramática de la producción de los inventarios mundiales de este grano.
Por su parte, administradores de panaderías consultados recordaron que para finales del año pasado se estaba dando una situación similar con el precio de la harina.
En ese momento, Giacomo Tamburrelli, representante del gremio de Panaderos y Pasteleros de Panamá, sostenía que aunque el precio de la harina se incrementará, dicho aumento no sería trasladado a los consumidores.
Desde octubre pasado la Organización de las Naciones Unidas (FAO) presentó un informe que indica que los países más pobres del mundo tendrán que gastar un 14% más que el año pasado para importar el cereal, lo que les supondrá en total unos 28.000 millones de dólares.
Cuando la FAO hace este tipo de advertencia, explicó a Panamá América un experto en el tema, que prefirió el anonimato, es porque ha pasado todos los filtros de los análisis de las cosechas de los cereales y tiene información actualizada para difundirla a los países y dar la voz de alerta.