Todo parece indicar que el crecimiento económico que se observó en el país en los tres primeros meses del año no será sostenible, advirtió la economista, Luisa Turolla de Arden & Price Consulting.
Sus apreciaciones se basan por un lado en que los incentivos tributarios que han servido de base para dinamizar el crecimiento del sector construcción, uno de los más activos vencen en diciembre de este año.
Ante esta situación los nuevos permisos irán disminuyendo, además la poca disponibilidad de recursos del sector público que transmite un problema de liquidez en el sector privado también pueden generar ajustes en las cuentas de las empresas lo que representaría una tendencia contraria al crecimiento.
Estamos en una situación en que el "avión" que estaba tomando fuerza se detiene, dijo la economista. Lo que tiene que ocurrir es que el nuevo gobierno deberá infundir tranquilidad y nuevo brío para que el crecimiento sea estable.
Parte de estos nuevos bríos, se generarán cuando los inversores y la economía vean gente capaz en las instituciones públicas que infundan confianza, y un plan de pago de deudas, en el plazo más corto posible.
Pues de lo contrario, esto puede llevar a que muchas empresas privadas pongan un alto al suministro de bienes y servicios al gobierno hasta tanto no se le paguen tanto la actual deuda, como las cuentas viejas, pues no tendrán la capacidad de financiamiento para seguir brindado estos servicios.
La economía que venía con un ritmo de crecimiento interesante en los últimos tres meses del año pasado, y los primeros del presente año podría haber detenido este proceso si no se toman las medidas que infundan confianza y seguridad a las inversiones.
Dentro de las recomendaciones para el nuevo gobierno la doctora Turolla sostuvo que este deberá prepararse y diseñar un plan para hacerle frente al período crítico que va del 1 de septiembre al mes de enero del próximo año, cuando entre en vigencia el nuevo presupuesto.
Explicó que se le considera un periodo critico porque, si en estos momentos existen presiones económicas como la contención del gasto, obviamente lo que se anticipa es que se va a gastar en el presupuesto los recursos, y durante los últimos meses el nuevo gobierno se va a quedar corto de fondos por lo que tendría que recurrir a créditos extraordinarios para poder hacerle frente al funcionamiento de lo que resta del año.
Realmente hay que esperar un poco para ver cual va a ser la realidad en toda su dimensión, señala. Nos encontramos en un periodo de transición que debe permitir al nuevo gobierno digerir cual es la situación y preparar un plan para hacerle frente al periodo critico.
En cuanto a los compromisos internacionales, Turolla afirmó que en este aspecto el nuevo gobierno no tendrá problemas, pues el país está al día en el servicio de la deuda externa.
Para ello- indicó la economista- si existen las partidas presupuestarias y es lo primero que el gobierno se preocupa porque sabe que sino cumple se le cierra el grifo de recursos para poder financiar nuevas sus iniciativas.
Se avecina período crítico
Se estima que la administración entrante tendrá que recurrir a créditos extraordinarios para hacerle frente al funcionamiento.