El Gobierno reconoce que la situación de esta institución es crítica, porque sus principales programas se encuentran en déficit.
Los beneficios que se ofrecen son “muy generosos” con relación a los aportes que se reciben, mientras que, por otro lado, se vislumbra un agotamiento en las reservas.
A manera de ilustración, vale la pena mencionar que si el agotamiento ocurriera hoy, habría que pagar cerca de 500 millones de dólares en pensiones.
Esta cantidad representa el 25% de los ingresos corrientes proyectados en el presupuesto estatal. ¿Podrá el Estado cargar con esta cuenta? Esta la pregunta que muchos se hacen, al analizar los números rojos que se desprenden de los estados financiero de la CSS.
En el país hay una creciente preocupación entre economistas, empresarios y trabajadores, por las finanzas de esta entidad, lo cual quedó al desnudo en un reciente seminario organizado por el programa de pensiones privadas, PROGRESO, en donde se reflejó el estatus actual de cada uno de los programas que maneja la entidad de salud. El programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que es el que financia las jubilaciones, ha reducido los recursos que tenía disponibles para pagar el retiro de miles de panameños.
En el 2002 este programa cerró con un déficit operativo de 9.4 millones de dólares, tendencia que siguió su curva durante el primer trimestre de este año, con otro déficit de 4.8 millones de dólares.
Los números demuestran que se ha reducido la relación entre cotizantes y pensionados. La demanda por jubilaciones se incrementó el año pasado en 30.5 millones y los ingresos por cuotas (obrero-patronal) aumentaron 5.1 millones de dólares.
Para el 2003, las cuotas subieron perezosamente en un 1.4% y los salarios básicos reportados al programa apenas aumentaron un 0.7%.
Se espera que al cierre de este año, el gasto en el renglón de pensiones llegará a los 520 millones de dólares.
La demanda de pensiones seguirá aumentando porque la expectativa de vida de la población es cada vez mayor.
En Panamá, el promedio de vida de los hombres es de 72 años y el de las mujeres es de 77.
El gerente general del Fondo de Jubilaciones y Cesantía PROGRESO, Juan Pastor, dijo que el actual sistema de “solidaridad” bajo el que opera la entidad, ha quedado obsoleto si se compara con la estructura laboral del país.
Explicó que en el pasado la expectativa de vida de los panameños era más corta, por lo que el egreso en concepto de jubilación era menor para la CSS.
No obstante, en la actualidad los años adicionales de vida representan miles de dólares adicionales en concepto de desembolso para cada jubilado.
La CSS tiene que pagar jubilaciones por un monto total aproximado de 4,192 millones de dólares. Para las jubilaciones futuras de los cotizantes activos, la CSS tendrá que invertir unos 13 mil millones de dólares más. El programa de Enfermedad y Maternidad reportó ingresos adicionales en el 2002, en comparación con el año anterior. Pasaron de 317 millones de dólares a 324 millones. Sin embargo, los gastos aumentaron en 12.7%.
Para el primer trimestre del 2003, este programa ya tiene un déficit de 5 millones 350 mil dólares, provocado principalmente por planilla y servicios.
César Tribaldos, miembro de la Junta Directiva de la CSS, mencionó que el déficit real es mayor, porque actualmente no se toman en cuentan 16.5 millones de dólares, de cuentas por pagar en servicios prestados.
Los salarios de los médicos, auxiliares y camilleros, entre otros, son cubiertos por este programa. Los gastos de personal se incrementaron en el programa de Enfermedad y Maternidad en 11.7 millones de dólares en el 2002, en comparación con el 2001. De acuerdo con un resumen realizado por el Ministerio de Economía y Finanzas, hasta mayo del 2003 se habían nombrado un total de 22 mil trabajadores.
Pero este estado saludable en sus finanzas duró poco. El primer trimestre de este año reflejó un déficit de 2.2 millones. Se tiene previsto presentar en la Asamblea Legislativa, un anteproyecto de ley para reformar el régimen de riesgo, incluyendo novedosos términos de salud ocupacional y prevención de accidentes . La CSS tendrá que pagar este año, 18 millones de dólares adicionales, en concepto de aumentos salariales automáticos.
El director de Planificación de la CSS, Even Chi Pardo, reconoció que esta situación “presiona financieramente” los programas de salud que administran y ello contribuirá a que las finanzas totales de la entidad cierren con un déficit.
El año pasado la CSS reportó en el renglón de gastos en personal 261 millones de dólares. Si a esta cantidad se le agregara los 18 millones de dólares, este segmento saltaría a 279 millones de dólares.
La cifra es preocupante previendo que la CSS no recibe los ingresos proyectados en concepto de cuotas obrero-patronales, que son las que financian los planes de seguridad social.
Chi Pardo explicó, que el efecto inmediato del nuevo costo operativo se reflejará en el programa de Enfermedad y Maternidad, que cerrará con déficit de aproximadamente 4 millones de dólares.
“El programa está sujeto a los aumentos de salarios que se les dan a los funcionarios del sector salud, médicos y técnicos, beneficiados por leyes especiales que otorgan ajustes de salarios”, recalcó el funcionario.