La crisis financiera internacional ha provocado una fuerte salida de dividendos de empresas extranjeras afincadas en Brasil en los últimos meses, lo que acelera el deterioro de las cuentas externas, según un informe mensual del Banco Central difundido ayer.
El documento indica que las remesas de las multinacionales alcanzaron 24.064 millones de dólares entre enero y agosto pasados, comparado con 13.297 millones en los primeros ocho meses de 2007.