El gasto de los consumidores estadounidenses se estancó en abril, pese a que sus ingresos crecieron y la inflación fue mínima, informó ayer el Gobierno.
El consumo es responsable del 70% de la actividad económica en el país, por lo que su debilitamiento es una mala noticia para la recuperación.
Los expertos habían pronosticado un crecimiento del gasto en abril de entre dos y tres décimas, pero el resultado real fue una subida nula, según el departamento de Comercio.
En febrero, el consumo subió un 0,5% y en marzo un 0,6%.
En abril, los ingresos de los estadounidenses se elevaron un 0,4%, una décima menos que lo previsto por Wall Street, informó el Gobierno.
El mes anterior la subida fue similar y se debe al incremento de los salarios pagados por las empresas, las cuales han vuelto a contratar.
En lugar de dedicar el dinero nuevo al gasto, los estadounidenses se lo guardaron, lo que hizo que la tasa de ahorro subiera al 3,6% en abril, frente al 3,1% de marzo.
Al mismo tiempo, la inflación está bajo control, según los datos del Gobierno.