El beneficio neto de Unión Fenosa, la tercera eléctrica española, creció un 2.3% en los nueve primeros meses del año, hasta 315.9 millones de euros (unos 360 millones de dólares), informó ayer la empresa.
Este resultado se obtuvo a pesar de las minusvalías de 160 millones de euros (182 millones de dólares) generadas por la venta de su negocio de distribución en la República Dominicana.
El pasado mes de septiembre, Unión Fenosa llegó a un acuerdo con el Gobierno dominicano para vender su participación del 50 % en las distribuidoras Edenorte y Edesur por 384 millones de euros (437 millones de dólares).
El beneficio ordinario ascendió a 346.9 millones de euros (395 millones de dólares) entre enero y septiembre, un 8.7% más que en igual período de 2002. A este crecimiento contribuyó la aportación de las sociedades en las que participa, en especial del grupo de telecomunicaciones Auna y de la petrolera Cepsa.
La cifra de negocio se redujo un 5.2%, hasta 4,177 millones de euros (4,761 millones de dólares), aunque este descenso se vio compensado por unos menores costes de aprovisionamiento.
La caída en la cifra de negocio se debió, principalmente, a la bajada del precio de la electricidad en el mercado mayorista español y a la apreciación del euro respecto a las monedas latinoamericanas.
Por el contrario, el margen bruto de explotación creció un 3.1%, hasta 1.659.1 millones de euros (1,891 millones de dólares). La deuda financiera se situó, al cierre del tercer trimestre, en 6,720 millones de euros (7,660 millones de dólares), un 9.6% menos que a finales de 2002 y un 11.6 % menos que en septiembre del año pasado.
El vicepresidente y consejero delegado de Unión Fenosa, Honorato López Isla, señaló que la deuda bajará de los 6,500 millones de euros al cierre del presente ejercicio.