La entrada ayer en vigencia del tratado de libre comercio (TLC) de Colombia y Estados Unidos fue recibido con aplausos por el Gobierno y el sector empresarial del país andino y protestas por parte de los sectores contrarios al acuerdo económico.
El paso colombiano a la nueva relación comercial con Estados Unidos que supone este TLC lo formalizó el envío de un primer cargamento de flores en una aeronave que partió del aeropuerto internacional de la capital colombiana el lunes por la noche.
El avión aterrizó a primera hora de ayer en Miami con 4.200 cajas de flores de nueve empresas del sector en los alrededores rurales de la capital de Colombia, país en el que la floricultura emplea a unas 150,000 personas y deja divisas por exportaciones que el año pasado sumaron 1250 millones de dólares.
Un segundo embarque de exportación fue previsto ayer por la tarde desde el puerto de la ciudad caribeña de Cartagena, con la asistencia del presidente Juan Manuel Santos, quien dará la partida al primer contenedor de la era TLC con destino a Estados Unidos.