El desarrollo inmobiliario de la Montaña de Lushan, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996 por la belleza de su paisaje, comenzó con la venta de chalés por la empresa constructora que se vio obligada a talar árboles protegidos para convertir en urbanizable el terreno, denunció el diario “Nuevo Pekín”. Las primeras siete residencias privadas se vendieron a un precio de 7 mil dólares por metro cuadrado, destacó el diario.
“Vivir en Lushan acompañado de la alta montaña y el hermoso paisaje y ser amigo del agua pura ya no es un lujo imposible”, rezan los anuncios de la inmobiliaria.