En medio de advertencias de los grupos indígenas, a partir de hoy comenzarán a las primeras pruebas en la central hidroeléctrica Barro Blanco, sin que aún se haya definido una fecha para el inicio de sus operaciones.
La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep) afirmó que el inicio de la operación de la central está sujeto a acuerdos sobre las incompatibilidades que debaten autoridades gubernamentales, comarcales y la empresa.
El proyecto que generará entre 29 y 30 megavatios (MW) al sistema de interconexión eléctrica se encuentra en una etapa de cumplimiento de los acuerdos alcanzados con las autoridades comarcales en agosto del año pasado, explicó el administrador de la Asep, Roberto Meana.
Agregó que se ha cumplido con uno de los tres puntos acordados, es decir, el estudio de verificación que garantiza que la construcción de la presa estuviera bien cimentada.
No obstante, el punto determinante para la entrada en operación de la nueva central hidroeléctrica son las soluciones a las incompatibilidades ambientales, socioeconómicas, culturales y religiosas que se discuten en una mesa técnica, detalló Meana.
A un año de que el Gobierno anunciara su decisión de despojar a la empresa Generadora del Istmo, S.A. de Barro Blanco, el administrador de la Asep también reiteró que el proyecto continuará en manos de su propietario.
Indígenas, en alerta
Mientras el proceso de negociación avanza en las mesas, los indígenas y campesinos del Movimiento 10 de Abril de la comarca Ngäbe-Buglé aseguraron que no permitirán que se dé el llenado del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, ya que aseguran atenta contra la vida de varias familias que permanecen en las riberas del río.
Ricardo Miranda, dirigente del M-10, aseguró que responsabilizan como únicos culpables a Genisa y al propio presidente de la República, Juan Carlos Varela, y su gobierno por lo que pueda suceder, ya que se quieren tomar medidas de llenar la hidroeléctrica sin tomar en cuenta el daño que se está haciendo a la comunidad de Kiad.
Claves
A un año de que el Gobierno anunciara su decisión de despojar a la empresa Generadora del Istmo, S.A. de Barro Blanco, el administrador de la Asep reiteró que el proyecto continuará en manos de su propietario; en tanto, indígenas responsabilizan a la empresa y al Gobierno de las afectaciones que cause el proyecto en sus comunidades.