Definitivamente que la crisis ya ha tenido efectos en Panamá. Solo basta ver los niveles de menor crecimiento en el PIB. Sin embargo, aún podemos decir que son niveles muy razonables y hasta buenos.
Las alternativas correctas para enfrentar la crisis están ligadas a mantener las finanzas públicas saneadas, continuar atrayendo la inversión local y extranjera, mejorar la calidad del recurso humano por medio de la educación, mejorar la eficiencia del sector público y reforzar la seguridad jurídica y la capacidad de decisión del sistema judicial.