Mantener el medio ambiente equilibrado es indispensable para que los seres humanos de la generación actual y de las próximas puedan desarrollarse de forma sana, por eso es deber del Estado garantizar que se cumplan las normas para que no se rompa de forma abrupta el balance.
La minería es una actividad que genera millones de dólares, pero a su vez causa altos grados de contaminación.
El desarrollo de la actividad minera es algo que no puede evitarse porque los Gobiernos permiten su desarrollo, pero pueden exigirse estrictas normas de calidad y supervisión que garanticen la sostenibilidad del medio ambiente.
El daño que puede provocar una mina a cielo abierto a la naturaleza no tiene precio aunque las empresas mineras paguen al Estado y desarrollen proyectos de responsabilidad social.
Es necesario que las políticas de Estado estén dirigidas a proteger en todo momento a la población, sin importar los millones que puede generar una actividad.
Panamá es un país rico en minerales metálicos, lo que resulta atractivo para las empresas mineras que buscan explotar esos minerales que dejan ganancias millonarias.
Para nadie es un secreto que las concesiones a esas empresas son otorgadas por precios que no son cónsonos con los millones que obtendrán luego de la explotación, que deja graves efectos en los ríos, flora y fauna.
El Gobierno tiene que elaborar leyes que permitan la seguridad del país y sus pobladores. Además debe garantizar un medio ambiente sano a las futuras generaciones.