Ante los aumentos que se avecinan en este mes, los consumidores podremos resistir en la medida que cambiemos algunos hábitos de consumo y eliminemos practicas consumistas.
Tenemos que supeditarnos a consumir sólo lo que necesitamos, además de hacer las compras con lista de prioridades y presupuesto.
Ahora esto no es una cuestión de quejarse, porque en diciembre con seguridad se gasto de más, e incluso en febrero para los carnavales seguro se derrochará. Esto redunda en un problema de hábitos y no de política.
Sí los consumidores no compran moderadamente, sino que estamos pensando en que vamos a pagar nuestros gastos jugando maquinita, lotería o pidiendo plata prestada en las esquinas no vamos a cambiar jamás nuestra actitud.
Por último, debemos dejar de pedir prestado para gastar el dinero que no tenemos y sobre todo comprar sin ser presas de la publicidad.