Entre los temas a tratar está el incremento de las frecuencias de vuelos de las líneas aéreas de ambos países y el establecimiento de un nuevo reglamento bilateral para la explotación del transporte aéreo tanto colombiano como panameño.
Las delegaciones estarán presididas por Juan Carlos Vélez Uribe, director general de aeronáutica Civil de Colombia y Jorge Rodríguez, director de la Autoridad Aeronáutica Civil de Panamá. También asistirán como observadores altos ejecutivos de líneas aéreas nacionales.
Colombia y Panamá negocian, desde hace varios meses, acuerdos que permitan a los dos países beneficiarse mutuamente del servicio de las rutas áreas entre ciudades panameñas y colombianas.
De acuerdo con Moisés Véliz, vicepresidente de relaciones con los gobiernos de Copa Airlines desde 1997 existe un acuerdo que le otorga a cuatro aerolíneas colombianas el derecho de operar unas 56 frecuencias de vuelos semanales, mientras que la parte panameña solamente está autorizada para operar 28 vuelos a la semana.
Hoy en día la necesidad de las empresas colombianas se han incrementado, por lo que nuevas compañías aéreas como West Caribbean y Aires S.A., que operan a Panamá con permisos provisionales aspiran a frecuencia definitiva, señaló Véliz. Otras empresas como Avianca que opera entre estos 2 países 14 veces por semana, refleja una evidente ventaja respecto a Copa Airlines que opera 7 veces por semana.
En cada piso se ha diseñado un cuarto eléctrico y tecnológico de un espacio de unos 15 metros cuadrado, en donde las empresas podrán colocar su fibra óptica. Contará con escaleras presurizadas, es decir, en su parte posterior habrán unos blowers suministrando aire hacia abajo, que en caso de fuego el humo no entraría por las escaleras que tienden a convertirse en chimeneas.
En estos momentos el complejo Torres de las Américas se encuentra en la etapa de diseño de planos y de licitación por lo que se espera que inicie su construcción en unos cinco meses y finalice en dos años.
Su diseño es vanguardista con unas monocortinas de vidrio en sus fachadas principales, los laterales serán cubiertos de piedras naturales y sistemas de trabajos parecidos a los de aluminio que da la flexibilidad para no tener que pintar por tiempo indefinido.
El atrio con más de mil metros cuadrado y una altura de 15 metros promete ser algo tan impresionante jamás visto en Panamá, en donde habrán quienes solo visitarán el complejo por su atracción.
Completamente digitalizado.
Seguridad máxima.
Longevidad de unos 80 años.
Tres torres, atrio, amplios estacionamientos, helipuerto y locales comerciales.
En la planta baja de las dos primera torres se encontrará un banco, dos restaurantes casuales con comida a la carta, locales de servicios (lavandería, zapatería, peluquería, correo), gimnasio entre otros.
El atrio contará con restaurantes de servicio rápido y entretenimiento.