La cadena de grandes almacenes estadounidense Sears anunció ayer que despedirá a 4,900 trabajadores durante los próximos 18 meses como parte de un programa para reducir costes, según un comunicado de la compañía.
La empresa explica en la nota que eliminará unos 1,300 puestos de trabajo de su cuartel general, ubicado en Chicago (Illinois, EU), lo que representa el 17% de su plantilla en esa sede.
El resto -unos 3,600 despidos- se repartirá entre los cerca de 860 almacenes que tienen por todo el país. La decisión de Sears forma parte de una estrategia de mayor alcance, cuyo objetivo es centrarse en los establecimientos de productos de descuento y rebajas, en vez de en los supermercados.