Los bajos precios del café causarían que, si la liquidación final fuera hoy, el productor
perdería unos 5.168 por fanega (46 kilos o un quintal), según las cifras oficiales.
Así se concluye si se toma como base el precio promedio acumulado en rieles de las ventas del grano nacional para la
cosecha 2000-2001, que actualmente está en $78 (¢25.194) por fanega.
En caso de que el productor reciba esa suma, le restarían $16 (¢5.168) para alcanzar los $94 (¢30.362) en que se estima el costo de producción por una fanega de grano en fruta, que corresponde a un quintal de café oro o beneficiado.
El panorama oscuro del mercado se presenta mientras internamente crece la discusión sobre los cambios en la conformación de la junta directiva del Instituto del Café de Costa Rica, organismo rector de la actividad.
Dirigentes del sector cooperativista, que abogan por una mayor presencia de los productores, frente a exportadores, beneficiadores y torrefactores, efectuarán hoy una marcha en San José. Dijeron ayer que esperan unas 5.000 personas.
La pérdida del productor, en tanto, podría subir si el país vende a un precio menor a esos $78 el 30 por ciento de la cosecha exportable que aún le resta por colocar.
En este sentido el panorama no es halagador, pues las cotizaciones diarias en la Bolsa de Nueva York no repuntan y se mantienen cerca de la línea de $60 (¢19.380) por quintal.
Ayer al cierre ese volumen para entregar en mayo próximo se cotizó a $59,50 (¢19.218), con lo cual bajó de la barrera psicológica de los $60 por saco.
BAJO CONTROL
Pese a estos problemas esperados con el ingreso de los cafetaleros, el ministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y presidente de la junta directiva del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), Alberto Dent, dijo que la situación no es grave.
Explicó que los productores recibieron ya ¢2.000 por fanega, procedentes de los recursos ahorrados por ellos mismos en el Fondo
Nacional de Estabilización Cafetalera (Fonecafé).
Recibirán, además, otros ¢4.500 por fanega, producto de la venta de $50 millones en bonos (¢16.150 millones), con aval del Estado. La primera parte de $25 millones se ofrecerá al inversionista a mediados de mayo venidero y la segunda a mediados de agosto, detalló Dent.
Con ese dinero se cubrirá la diferencia entre el costo de producción y la eventual liquidación final, comentó el Ministro.
El mercado, según Dent, no se recuperará sino con la destrucción de grano de mala calidad, algo que Centroamérica y México propondrán a los otros productores.
Ricardo Seevers, vicepresidente de la Cámara Nacional de Cafetaleros, dijo que el mercado está a la espera de la definición de la próxima cosecha de Brasil, el principal exportador mundial.
Algunos estiman esa cosecha hasta en niveles superiores a los 35 millones de sacos, pero otros esperan que baje hasta unos 27 millones de bultos.
Seevers y la directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Exportadores de Café, Laura Esquivel, criticaron a quienes buscan cambios en la directiva del Icafé, pues estiman que procuran el control total de la entidad. También estuvo en total desacuerdo con los cambios pretendidos el ministro Dent.
"Me parece una barbaridad -advirtió Dent- que un solo grupo pretenda el control en una entidad que tiene poder regulatorio".
Xinia Chaves, exsubdirectora del Icafé y dirigente de los productores, dijo que solo pretenden
cambios en la definición de la política cafetera.