Más allá de quién gane las elecciones francesas el mes próximo, lo más probable es que los fabricantes de artículos suntuarios sean perdedores.
Los favoritos, tanto el presidente Nicolas Sarkozy como el candidato socialista François Hollande, prometieron aumentos de impuestos.
Las medidas podrían alterar el factor tranquilidad un motor del consumo de productos suntuarios- como ha ocurrido en el resto de Europa, según Thomas Mesmim de CA Cheuvreux.
“Francia podría ser la próxima Italia”, dijo el analista con sede en París.
El gasto en productos de alta gama está bajo presión desde que Mario Monti fue designado primer ministro en noviembre.
Los impuestos más altos y en particular un límite de 1 mil euros (1 mil 320 dólares) para los gastos en efectivo mellaron la demanda local en marcas como Gucci además de reducir los precios medios de compra.
En Francia, Hollande propuso subir el impuesto sobre las ganancias un 45% para aquellos que ganan más de 150 mil euros anuales e imponer un gravamen de 75% sobre ingresos superiores a 1 millón de euros (132 millones 288 mil dólares).
La plataforma del favorito de la elección presidencial también incluye limitar las exenciones a 10 mil euros (132 mil dólares) y alinear las ganancias de capital y el impuesto sobre las ganancias.
Las medidas de austeridad son “negativas” para el consumo suntuario en Francia, según Hughes.