El sector eléctrico de Ecuador, que está en proceso de privatización, demandará una inversión de unos 2,500 millones de dólares para el período 2002-2011, indicó ayer el estatal Consejo Nacional de Electricidad (CONELEC).
Agregó que de acuerdo al plan nacional de electrificación para ese decenio, la inversión de alrededor de 2,500 millones de dólares deberá ser realizada por las compañías privadas que operan en el país.
El CONELEC apuntó que unos 1,130 millones de dólares se requieren para la generación de energía, 1,127 millones para la distribución y 178 millones para la transmisión.
Señaló que el plan, contiene información para los interesados en invertir en la generación, transmisión y distribución de electricidad en Ecuador y que ha sido aprobado luego de varios meses de análisis y de una audiencia pública para recibir sugerencias. Anotó que es fundamental la participación privada -nacional y extranjera- en el financiamiento, construcción, administración, operación y mantenimiento de las empresas eléctricas, así como en la importación y exportación de energía.
Además, el avance de nuevos proyectos evitarían un déficit de electricidad en el país, de acuerdo al CONELEC. El próximo 26 de abril se realizará en Ecuador una subasta internacional para vender el 51% de las acciones de siete distribuidoras estatales de electricidad de la región costera, en la cual participarán las firmas Pecom Energía (ex Pérez Companc) de Argentina, Unión Fenosa de España y AES de Estados Unidos.
En principio, esa subasta estaba prevista para el 12 de abril pero las empresas de Argentina y España solicitaron la postergación.
Aunque Colombia ha mantenido su crédito abierto por una larga tradición de ser puntual pagador de sus obligaciones externas, su costo está en alza debido a los riesgos causados por la violencia que sacude el país.
La agencia calificadora de riesgos Moodys bajó la semana pasada de estable"" a negativo"" el nivel de la deuda externa colombiana, lo que significa que será más costoso el crédito externo.
Moodys y seguramente las otras calificadoras de riesgos van a corregir la perspectiva de Colombia hacia abajo"", afirmó el presidente de ANIF, quien estimó que la renegociación de la deuda es una alternativa, siempre y cuando se haga el ajuste estructural de la economía.