El sector manufacturero de Estados Unidos ralentizó su ritmo de crecimiento en abril, aunque acumuló 21 meses consecutivos de avances, impulsado por el incremento de los nuevos pedidos y de la producción, anunció hoy el Instituto de Gestión de Suministros (ISM, por su sigla en inglés).
El índice que elabora el ISM para medir la actividad de ese sector se situó el mes pasado en 60.4 puntos, comparado con los 61.2 del mes anterior, aunque la tendencia de ese indicador es todavía de crecimiento y lleva ya cuatro meses consecutivos por encima de los 60 puntos.
Cualquier dato que sitúe al índice del ISM por encima de los 50 puntos refleja un crecimiento generalizado del sector, pero si éste queda por debajo significa que se encuentra en una situación de contracción.
"La reciente tendencia de rápido crecimiento en el sector manufacturero continuó en abril", explicó ayer en un comunicado Norbert Ore, presidente del comité del ISM, encargado de elaborar este índice a través de un sondeo entre empresas del sector.
Según Ore, los nuevos pedidos y la producción "continúan impulsando el índice, ya que ambas variables han superado los 60 puntos durante cinco meses consecutivos". El subíndice relativo a nuevos pedidos bajó en el mes de abril a 61.7 puntos, desde los 63.3 del mes anterior, aunque acumula ya 22 meses consecutivos de crecimiento.