La Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá se encuentra en desacuerdo con una alza general de los aranceles pero a la ves reconoce que existen sectores sensitivos en el sector agropecuario que requieren de una revisión afirmó el presidente del gremio Manuel José Paredes.
Agregó que a estos sectores sensitivos de la economía nacional se tiene que permitirles la oportunidad para efectuar la reconversión pero esto no se consigue aumentando el arancel.
Sin embargo, el incremento del arancel debe de estar acompañado de un plan de desgraduación (graduada) y incentivos a través de apoyo financieros, tecnológicos, capacitación y promoción que esten encaminado en la búsqueda otros mercado fuera del territorio nacional.
Con estos incentivos el productor pueda alcanzar grados de eficiencias que garantice que el producto nacional va tener igual calidad y precio que el producto importado dijo el empresario.
Según Paredes la Cámara siempre fue promotor de una apertura económica con "gradualidad" desde sus inicios en 1992.
Por eso la Cámara esta de acuerdo con una revisión en los aranceles en el sector agropecuario pero damos un paso más allá de ocurrir este aumento los mismos deben de efectuarse en los sectores sensitivos dijo el empresario.
De acuerdo a la Cámara los sectores sensitivos son aquellos que tengan una alta incidencia en la empleomania nacional y que a la ves aporten de manera significativa al producto interno bruto.
Según Paredes con el aporte del Instituto Panameño de Comercio Exterior se pueda lograr que alguna se exporte estos productos hacia otros mercados.
Por su parte la presidenta del CoNEP Roxana Castrellón indicó que
el enfoque que tiene la Presidenta de la República Mireya Moscoso sobre las políticas económicas y sociales del país son afines con la propuesta del sector privado en la propuesta para la estrategia nacional de desarrollo.
Castrellón expresó que el concepto que debe existir es en el enfoque de una economía de mercado con responsabilidad social; indicó, además, que la presidenta tiene claro que para que disminuya la pobreza y los niveles de desigualdad de la distribución de la riqueza debe promoverse la creación de empleos, pero que estos no sean subsidiados, sino que se creen a través de la pequeña y mediana empresa.
La presidenta del CoNEP enfatizó que el mensaje presidencial ha sido muy claro al señalar que el Estado debe cumplir una función de facilitación para el sector privado, enfocándose en las áreas de índole social, como la educación, la salud.
De acuerdo con Castrellón, ante el tema de la política comercial panameña establecida en agosto de 1997 con la baja de aranceles, el CoNEP hizo énfasis en varios aspectos, uno de ellos es que no basta ser eficiente para ser competitivo.
En Panamá las empresas están en desventaja por situaciones exógenas, una de ellas es el servicio de electricidad, el cual es mucho más caro que el que se ofrece en los países vecinos, y esto es indicativo de que aunque la empresa sea eficiente y se tengan estándares mundiales no puedes ser competitivo.
Según la empresaria se hace necesaria una evaluación rubro por rubro, por que es evidente que hay sectores en la economía panameña que enfrentan problemas. A raíz de ello es prudente sugerir un programa integral que promueva la productividad y la competitividad, donde se de un compromiso para dotar al productor de las armas tecnológicas para que sea competitivo, y en base a ello efectuar una evaluación de los rubros que requieren más tiempo para ser competitivos y cuales no y así tomar sólo las medidas imprescindibles.
Por otra parte Castrellón señaló que se hace necesario el acceso al financiamiento para hacer competitivo al sector primario.Otro de los detalles que deben ser analizados por la jefa del ejecutivo antes de tomar alguna medida sobre el alza de los aranceles es que el concepto de reconversión tiene que ser estudiado a profundidad, brindándole al productor la información necesaria sobre las oportunidades de mercado.