El inicio de la industria de seguros en Panamá data de principios del siglo XX, donde empresarios visionarios, como los de la Internacional de Seguros, captaron el potencial del mercado que a penas empezaba a abrirse.
Motivados por el desarrollo económico que generaba el inicio de las obras del Canal y las garantías que demandaban las inversiones de ese entonces, se inicia la lucha por el establecimiento de leyes que regularan la actividad.
No es hasta medio siglo después que se logra a través de un Decreto-Ley la regulación del negocio de seguros y la profesión de corredor de seguros.
En la búsqueda de seguridad jurídica Panamá adopta importantes leyes hasta alcanzar la Ley 59 del 29 de julio de 1996, y con ello la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá, ente regulador y fiscalizador de todos los negocios de seguros en la República de Panamá.
Desde entonces mucha tela se ha cortado en esta pujante industria y hoy por hoy Panamá es reconocida por la comunidad de seguros y reaseguros como una jurisdicción de primera categoría, ya que ofrece un marco ideal para la operación de aseguradoras de prestigio y de sólida constitución.
Actualmente la industria se plantea nuevos retos como son la innovación de los servicios y posibles expansiones a otras regiones.
Ya se escucha que tres de las principales firmas aseguradoras panameñas, entre ellas: Aseguradora Mundial, ASSA Compañía de Seguros y Compañía Internacional de Seguros, analizan su ingreso al vecino país de Costa Rica.