Seis bancos de los dieciocho que operan en el sistema financiero paraguayo concentran el 70.8 % de los ahorros durante el primer semestre del año, según un informe del Banco Central que publica ayer la prensa local.
La concentración del dinero en unos pocos bancos persiste de la primera crisis financiera, en 1995, cuando más de treinta entidades fueron liquidadas, por falta de confianza en el sistema, según los datos que publica el diario “La Nación”.
La entidad de mayor captación es el Citibank de EU, con 18.7 %, seguido del ABN Amro Bank holandés (16.2), el Lloyds TSB de Inglaterra (10.1), el Sudameris de Italia (9.5), el español Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (8.4) y el Interbanco de Brasil (7.9).
Las otras doce entidades que operan bajo la Superintendencia de Bancos se reparten el 29.2 % de los ahorros, lo que revela un rasgo de debilidad del sistema por la baja diversificación del riesgo, añade el informe.
Otros datos revelan que el 67 % de los depósitos está a la vista o en cuenta corriente, lo que supone que esos fondos pueden ser retirados en cualquier momento sin ninguna penalización.
En su descripción, Greenspan sostiene que la burbuja aparece “cuando los inversores o bien sobreestiman el crecimiento sostenido de los beneficios o reducen de manera poco realista la tasa de descuento que aplican a los beneficios y dividendos esperados”.
Frente a aquellos que le critican por su actitud ante la burbuja de los valores tecnológicos, Greenspan es tajante: “Es razonable generalizar, a partir de nuestra reciente experiencia, que no existe una política monetaria restrictiva de bajos riesgos y costes que pueda desactivar eficazmente una burbuja”.
Greenspan se pregunta: ‘¿No es posible al menos limitar el tamaño de la burbuja y, de ese modo, su explosión destructiva?’. Respuesta: “De la evidencia hasta la fecha, la respuesta parece ser no’.
Pero si, como afirma Greenspan, es muy difícil saber cuándo se está ante el desarrollo de una burbuja, ¿es posible vaticinar una deflación, es decir, un periodo de caída de los precios de los activos, lo contrario de la burbuja? La respuesta la da un equipo de 13 economistas de la Reserva Federal que ha estudiado las lecciones de la experiencia de Japón en los años noventa: tampoco.