Seis de los nueve departamentos de Bolivia secundaron una huelga contra lo que consideran medidas "antidemocráticas" tomadas por el presidente Evo Morales, como la aprobación de su proyecto de Constitución sin la oposición y el recorte de las rentas petroleras que reciben las regiones.
Las regiones rebeldes suman el 80% de la economía del país, casi dos tercios del territorio y el 58% de los casi 10 millones de bolivianos.
"Dos tercios del país le dicen no a los atropellos del presidente y a sus medidas antidemocráticas", afirmó el empresario Branko Marinkovic, líder del comité cívico de la región oriental de Santa Cruz, la más rica del país y feudo opositor a Morales.
Marinkovic calificó de "exitoso" el paro en Santa Cruz .