Los mercados de Nueva York sufrieron un cruel golpe en la sesión de ayer debido a las malas noticias económicas, que provocaron que este septiembre se haya convertido en uno de los peores de la historia desde el desplome bursátil de 1987.
Ya considerado por algunos como el “septiembre negro”, el tercer trimestre que acabó ayer es tenido como uno de los peores en la historia de EU.
Las causas de las profundas caídas, según los analistas, son las decepcionantes expectativas de ganancias empresariales, la tímida recuperación económica -si es que la hay-, y las tensiones que provoca una posible acción militar de EU contra Irak.
En este trimestre, el índice Dow Jones ha perdido un 18 por ciento de su valor y casi un 11.5 por ciento de las pérdidas se han producido en sólo el mes de septiembre.
El promedio Dow Jones de Industriales, el más significativo de Wall Street, acabó ayer al nivel más bajo desde agosto de 1998, en una jornada en que perdió 109.09 puntos (o un 1.42 por ciento) hasta los 7,591.50, después de que el viernes sufriera un fuerte retroceso de un 3.70 por ciento.
Uno de los factores que desencadenaron la fuerte corriente de ventas de hoy fue las nuevas advertencias sobre dos de los “grandes” de Wall Street, General Electric (GE) y Wal-Mart.
Los analistas de Merrill Lynch redujeron las previsiones de beneficios de GE, la empresa de mayor capitalización de mercado, para los años 2002 y 2003.
Eso produjo una fuerte venta de los títulos de GE que ocasionó un marcado retroceso al comienzo de la jornada, aunque finalmente estos títulos se recuperaron y acabaron ganando 0.18 dólares, o un 0.74 por ciento, para situarse en los 24.65 dólares.
En cambio, las acciones de la cadena de tiendas Wal-Mart se precipitaron con fuerza (-2 dólares a 49.24 dólares) tras anunciar previsiones de ventas inferiores a las previstas.
La suerte de estas firmas afectaron al índice S&P 500, que mide la variación de las acciones de las 500 empresas principales del país, que perdió 12.11 puntos (o un 1.46 por ciento) hasta los 815.26.
222Según analistas, las cifras negativas pueden servir para que la Reserva Federal reduzca aún más los tipos de interés.
Los resultados en este tercer trimestre del S&P 500, período en que ha perdido un 17 por ciento de su valor, han sido los peores que ha sufrido desde el desplome de 1987.
El mercado Nasdaq, que en este trimestre perdió un 20 por ciento, descendió ayer 27,07 puntos (un 2.26 por ciento) hasta los 1,172.09.
La caída se vio acelerada por los comentarios negativos realizados por el presidente del fabricante de microprocesadores Intel, Craig Berett, quien predijo que no habrá un repunte en la venta de computadoras hasta que las compañías recuperen su rentabilidad y reanuden la inversión en tecnología.
Las acciones de Intel perdieron 0.73 dólares o un 4.99 por ciento, hasta los 13.89, mientras que el fabricante de ordenadores IBM perdió 2.05 dólares, o un 3.40 por ciento, hasta los 58.31 dólares por título.
Otra de las noticias que pesaron con fuerza en el pesimismo que envolvía los parqués fue la caída del nivel de actividad manufacturera que elabora la Asociación Nacional de Gestión de Compras, con sede en Chicago.
Este índice cayó en septiembre a 48.1 puntos, menos que los 53 previstos por los analistas, y muy por debajo de los 54.9 puntos que obtuvo en agosto.
Cualquier cifra inferior a los 50 puntos quiere decir que ha habido una contracción y este índice no descendía por debajo de esta barrera desde el enero pasado, lo que refleja que la recuperación económica es todavía muy débil.
Según los analistas, estas malas cifras en el sector manufacturero pueden servir de presión para que la Reserva Federal (banco central de EU) reduzca aún más los tipos de interés.