La sequía provocará pérdidas de entre 11 y 12 millones de toneladas en la cosecha de soja sudamericana, que no alcanzará los niveles récord esperados, pero lo elevado de los precios igual dejará fuertes ganancias a los productores.
En Brasil, el segundo productor mundial detrás de Estados Unidos, la cosecha de soja 2003/04 deberá situarse en torno a 51.5 millones de toneladas, 11% menos que la previsión inicial de 57.6 millones y menor al récord de 52 millones del año pasado, según cálculos privados.
Más optimista, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) aún prevé 56 millones de toneladas.
El segundo mayor productor de la región, Argentina, espera una cosecha de 36.5 millones de toneladas, menor a las 37 millones de la zafra pasada y lejos de las previsiones iniciales de 40 millones, mientras que en Paraguay se prevé cosechar menos de 3.5 millones de toneladas, contra cinco millones previstas inicialmente.
En los productores sudamericanos más pequeños, la situación es similar.
En Bolivia -donde la soja comenzó a ser exportada en 1988 y constituye actualmente la principal exportación agrícola del país- se estima que la producción bajará en 150,000 toneladas, a 1.1 millones.
Y en Uruguay -donde es el cultivo con mayor área sembrada del país- se espera una cosecha de entre 350,000 y 400,000 toneladas, lo que significará una pérdida de cerca de 260,000 toneladas.
"La super zafra de soja esperada para 2004 fue afectada por dos factores: pésimas condiciones climáticas en el territorio brasileño y la roya asiática", explicó en marzo la consultora brasileña Global Invest.
El monto de las pérdidas "representa consecuencias graves no sólo para esta zafra sino también para la próxima, pues los productores tendrán menos recursos para la inversión, además de estar menos estimulados por temor a que el estrago ocurra.