EL INFORME presentado por René Luciani, director de la CSS, es alarmante si se toma en cuenta que el Programa de Enfermedad y Maternidad que incluye los servicios médicos, consultas técnicas, odontología, exámenes de laboratorio, medicamentos, inyecciones aplicadas, egresos hospitalarios y estudios radiológicos, ya no contará con reservas para el año 2006.
Esto debido a que los gastos del programa en cuanto a la atención médica en los año 2000 y 2002 aumentaron 10.43% y 13.22%, respectivamente.
Según Benigno Amaya, director de Finanzas, las acciones tomadas durante esos años incluyeron la compra y remodelación de dos hospitales, la puesta en funcionamiento del Hospital de Aguadulce y expansión de la atención ambulatoria a través del alquiler de locales para establecer los centros de atención primaria.
El análisis realizado por la unidad financiera de la entidad, asegura que aquellas acciones mencionadas afectaron la estabilidad de los ingresos.
Aunque algunos economistas opinan que el sistema de los dos últimos países, sería ideal para Panamá, Ovidio Díaz, especialista en el tema, aseguró que los sistemas de pensiones privados no han tenido el resultado esperado.
Según Díaz, un estudio publicado en el New York Times demuestra que en Chile, personas de clase media que depositaron sus cuotas en cuentas privadas reciben menos beneficios de lo que reciben los pensionados del gobierno. El estudio resalta que los bancos que administraron los fondos se quedaron con una tercera parte de las ganancias, más de $35,000 millones.
Por otro lado, en Argentina, las agencias de pensiones, fueron obligadas a invertir la mayor parte de sus activos en bonos del gobierno.
Mientras más aguda la crisis del país, mayor la necesidad de financiamiento, y mayor el por ciento que los fondos tenían que prestarle al gobierno.
Eventualmente los fondos quedaron nacionalizados cuando el gobierno declaró un moratorium de su deuda.