E l Consejo de administración de Société Générale (SG) estaba reunido ayer, en un momento de fuertes presiones para el banco y su dirección por el escándalo del presunto "fraude excepcional" de uno de sus operadores y por las depreciaciones derivadas de la crisis de las hipotecas de alto riesgo en EEUU.
La reunión, que supuestamente estaba prevista desde hace tiempo, se produce seis días después de que el presidente de SG, Daniel Bouton, anunciara que el supuesto "fraude excepcional" del operador Jer me Kerviel había costado al banco unos 4.900 millones de euros, a los que se sumaban 2.050 millones por depreciaciones de activos.
Bouton ha dicho que sigue sobre la mesa su oferta de dimisión, que el Consejo había rechazado cuando la presentó tras descubrirse las operaciones de Kerviel
Además de la suerte de Bouton, la crisis ha abierto interrogantes sobre el futuro del banco, tercero de Francia, que ha quedado muy vulnerable a eventuales opas.
Entre los rumores figura un posible intento de compra de SG por el primer banco francés, BNP Paribas, que anunció ayer un beneficio neto récord de 7.800 millones de euros en 2007.
SG había indicado la semana pasada que pese al "agujero" del supuesto fraude y las depreciaciones cerraría el ejercicio de 2007 con un beneficio neto de unos 700 millones de euros.
Según el banco, cuyo abogado acusó a Kerviel de mentir, el joven operador llegó a arriesgar un total de 50.000 millones de euros.