Uno de los puntos clave en el desarrollo de toda administración pública es la comunicación.
A 40 días de haber iniciado la administración de Martín Torrijos mucho se ha divulgado sobre los trofeos heredados de la antigua administración, pero muy poco sobre los planes a futuro.
Que decir de algunos funcionarios públicos como el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Ricaurte Vásquez quien ha preferido mantenerse en silencio en más de una ocasión o simplemente esquivar a los periodistas en diferentes eventos públicos, sin darse cuenta que callar es el peor recurso al que se puede recurrir.
Aunque el período de mandato ha sido corto, Panamá ha tenido que enfrentarse en dos ocasiones ante los inversionistas internacionales, y para los medios locales de comunicación ha sido más que difícil la tarea de obtener información sobre lo ocurrido en esas reuniones.
En estos cuarenta días el MEF sólo ha convocado a una conferencia de prensa, y las muy concurridas reuniones del Consejo Económico Nacional, son periódico de ayer.
¿Será que el ministro de Economía no olvida sus tiempos en el Canal bajo la administración norteamericana, en donde las comunicación con los medios eran esporádicas y controladas?
Una actitud silenciosa da cabida a interpretaciones y especulaciones erróneas acerca de las verdaderas decisiones que toman las autoridades en el ámbito internacional.
¿Si la crítica situación fiscal por la que atravesaba el país se dijo a pocos días de iniciar el Gobierno de Torrijos, por qué callar ahora? ¿Por qué no dedicarle algún tiempo a los medios de comunicación y explicar los detalles de las reuniones tanto con el FMI, como con los acreedores de deuda panameña en Nueva York u otros aspectos que son de interés público?
Meses atrás cuando sólo se rumoraba el nombre de la persona que ocuparía el cargo de ministro de Economía y Finanzas en la administración de Martín Torrijos, los comentarios eran más que positivos y lo siguen siendo, pero la capacidad técnica y ejecutora de una persona no lo son todo, cuando de ministerios se trata.
El buen trato con los medios y un canal abierto de comunicación constante, son también las claves del éxito.
La administración anterior reflejó ejemplos claros de deficiencias en comunicaciones.
Esperamos que los modelos errados sean cosa del pasado.