El Mercosur advirtió ayer de que si no hay acuerdo en abordar los efectos de los subsidios domésticos en la agricultura y la distorsión que generan en el comercio, no apoyará el documento que se negocia en Puebla sobre el ALCA.
El secretario de Comercio Internacional de Argentina, Martín Redrado, señaló que el Mercado Común del Sur (Mercosur) "movió" su posición y es la "última oferta" que hará al grupo de 14 países que encabeza Estados Unidos (G-14).
Los viceministros de Comercio del continente se encuentran reunidos desde el martes pasado en Puebla (al sur de la capital mexicana) para diseñar la arquitectura institucional de las negociaciones para crear en 2005 el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Pero las diferencias entre el Mercosur y el G-14, especialmente con EU, en los temas agrícola y de acceso a mercados han entrampado las conversaciones.
Redrado explicó que con su oferta de anoche, el Mercosur llegó al "máximo" de flexibilización que puede ofrecer en materia de servicios e inversiones, así como sobre la liberalización arancelaria.
Respecto de servicios e inversiones suavizó su exigencia de que las negociaciones de apertura se hagan de manera bilateral y admitió por primera vez la posibilidad de que se hagan de forma común con todos los países, además de dejar a la negociación la apertura del universo arancelario, que en principio reclamaban completa.
Pero el alto funcionario advirtió de que esta propuesta "está condicionada a un acuerdo global", que incluya a la agricultura.