El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, se mantuvo sin cambios en agosto, informó el Departamento de Comercio.
La mayoría de los economistas esperaba un modesto incremento del 0,2%, teniendo en cuenta que en los meses anteriores más de 120 millones de contribuyentes recibieron 150.000 millones de dólares del Gobierno como estímulo para que gastaran más.
En agosto, según el informe del Gobierno, el ingreso personal subió un 0,5% y el índice de precios en gastos de consumo -una medida de la inflación a la cual presta mucha atención la Reserva Federal- se mantuvo sin cambios.
Pero si se excluyen los precios de alimentos y energía, ese índice de inflación subió un 0,2%, que es lo que había calculado la mayoría de los analistas.
En un año la inflación subyacente ha sido del 2,6%, el mayor aumento de precios en trece años.
El Gobierno informó la semana pasada de que la actividad económica entre abril y junio había crecido a una tasa anual del del 2,8%, cinco décimas menos.