A diferencia de las negociaciones con EU, las que se realizan para alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Panamá y Singapur pasan casi inadvertidas para el sector agropecuario.
Ello obedece a que los escenarios, las sensibilidades y los riesgos son diferentes.
Sin embargo, Romel Adames, viceministro de Comercio Exterior, indicó que se han realizado las consultas pertinentes al sector, para el cual se vislumbra que este TLC es un "nuevo potencial".
Según Adames, las ventajas para el sector agropecuario radican en la oportunidad de accesar a un mercado de 4 millones de habitantes que consumen productos importados.
Algis Barrios, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) reconoció que no le han prestado las debida atención a las negociaciones con Singapur por estar "entretenidos" con el TLC con EU. Pero recalcó que aunque se les ha dicho que hay una serie de ventajas para el sector, "no visualizan hasta dónde puede ser beneficiosa esta negociación", especialmente para rubros como la carne y los lácteos, a los que se les hace difícil entrar al mercado asiático, debido a la gran oferta que existe y por las barreras no arancelarias que se imponen.
Singapur ofreció acceso inmediato a los productos agrícolas, es decir "0%" de arancel de importación y solicitó excluir del tratado la "goma de mascar".
Por su parte, Panamá busca solucionar dos aspectos en materia de reglas de origen y medidas fito y zoosanitarias, las cuales se han convertido en barreras que restringen el comercio.