El sector alemán de la construcción afrontará previsiblemente su primera amplia huelga desde 1949 tras fracasar las negociaciones de convenio.
Tras una última sesión negociadora que duró 22 horas, el sindicato y la patronal anunciaron que no lograron un acuerdo de convenio para los 950,000 trabajadores del sector.
El fracaso se produjo pese a que los agentes sociales habían recurrido a la ayuda de un árbitro, el ex dirigente cristianodemócrata Heiner Geissler.
Sindicato y patronal no lograron superar sus diferencias respecto a la evolución salarial, ni sobre el nivel salarial mínimo en los estados federados del este de Alemania, los más afectados por la crisis que atraviesa el sector desde hace algunos años.
El sindicato de la construcción había exigido un aumento salarial del 4.5 % y aunque la patronal había elevado su oferta inicial de poco más de un uno por ciento hasta un 3 %, la representación laboral la rechazó.
El presidente del sindicato IG-Bau, Klaus Wiesehügel, justificó el rechazo con el argumento de que la patronal exigía una vigencia para el convenio de dos años, con cinco meses de aumento nulo, lo que hubiera significado que el volumen real del incremento salarial sólo habría sido del 1.75 %. . Geissler destacó que ambas partes había negociado “con seriedad” una materia altamente compleja. Wiesehügel anunció que el sindicato empezará inmediatamente con los preparativos de huelga.
Si el sindicato encuentra el apoyo de sus bases en las votaciones necesarias, el conflicto laboral podría comenzar el próximo 17 de junio.