Concentraciones en Montevideo y en cada una de las capitales departamentales se realizarán el próximo miércoles en medio de un paro general dispuesto por la central sindical única (PIT-CNT), informó este ayer a la AFP el dirigente José Suárez.
La medida fue adoptada por la Mesa Representativa del PIT-CNT en rechazo a la política económica del gobierno y en particular contra el "impuestazo" que grava hasta en un 20% las remuneraciones de trabajadores y jubilados y que rige desde el pasado 1 de mayo, señaló Suárez.
La huelga de los trabajadores públicos y privados contará también con la adhesión del cuerpo médico nacional, cuyo sindicato rechazó "la aplicación de nuevos e injustos impuestos", que agravan la "crisis que afecta al castigado sector de la salud", se indicó en un comunicado de prensa.
En las concentraciones -seis en Montevideo y una en cada una de las 18 restantes capitales departamentales- se leerá una proclama en la que la central sindical fija su posición ante la prolongada crisis que afecta a Uruguay.
Uno de los actos a celebrarse en la capital uruguaya tendrá lugar en las proximidades de una Iglesia, donde se venera la imagen de San Pancracio, patrono de la salud y el trabajo y donde cada día 12 asisten varias decenas de miles de personas y en cuyo entorno se monta una feria de cientos de puestos de venta callejeros.
En su cuarto año de recesión económica, Uruguay acumula tres años de fuertes déficit fiscales y perdió la posibilidad de financiarlos mediante la colocación de títulos de deuda entre inversores internacionales, al tiempo que enfrenta vencimientos por 1.500 millones de dólares en 2003.
El controvertido aumento de impuestos por 230 millones de dólares, fue propuesto por el gobierno para superar un déficit fiscal que en 2001 llegó a 826 millones de dólares (4,1% del Producto Interno Bruto, PIB), y sancionado por el Parlamento con los votos de los legisladores (blancos y colorados) que conforman la coalición gubernamental.