A raíz de los requisitos exigidos por la Ley 9 del 26 de febrero de 1998, mediante la cual se regula y supervisa el sistema bancario panameño, se inició un seminario sobre los grupos sobresalientes que definen la estabilidad de la banca panameña.
De acuerdo con el economista chileno Christian Larraín, Panamá debe cumplir con tres grandes áreas en materia bancaria, la primera de ellas es la adecuación de capital, límites y operaciones con grupos relacionados o vinculados y además debe consolidar su posición en el conglomerado financiero.
Según Larraín, las tres áreas mencionadas son el pilar fundamental de todo esquema de supervisión moderno, ya que "si no se cuenta con estos componentes, se tiene un sistema financiero inadecuado". Para garantizar un esquema de supervisión exitoso dentro del sistema bancario, se han preparado normas en el campo de adecuación de capital como en los otros campos, con el fin de desarrollar las normas dentro del sistema bancario para que el mismo cuente con las garantías necesarias.
Larraín destacó que es necesario que los funcionarios de supervisión bancaria se familiaricen con las normas, con el fin de evitar las crisis económicas que se han desatado en otros países de la región.
El economista chileno precisó que también se hace necesaria una supervisión consolidada en el conglomerado financiero, y cabe destacar que la mayoría de los países cuentan con una ley que supervisa los sistemas bancarios, y para ello hay que conocerla al máximo.
Larraín expresó por otra parte, que Panamá en el pasado tenía una imagen precaria, pero con la adecuación de la ley bancaria hoy en día el país ocupa un lugar aceptable, ya que las autoridades buscan poner a Panamá en los estándares mínimos en materia de supervisión bancaria.