El método de venta de entradas ha sido muy controvertido.
En primer lugar, el hecho de que, por razones de seguridad y como medida preventiva contra la reventa, cada entrada esté personalizada dificulta la adquisición de entradas para regalar o el traspaso de una en caso de que la persona que la adquiere no pueda asistir al partido.
El próximo 31 de enero se realizará un sorteo para repartir las entradas y a comienzos de febrero se comunicará a los aficionados que hayan salido favorecidos el número de entradas que les corresponden y la categoría de las mismas.