En las dos próximas décadas, la acuicultura será de importancia capital en los abastecimientos mundiales de pescado y contribuirá aún más a reducir la pobreza y la inseguridad alimentaria en todo el mundo; será parte del quehacer económico nacional y adquirirá vital importancia en la generación de alimentos de alto valor nutritivo, empleo e ingresos económicos para la población; así mismo, será una fuente de insumos para la seguridad alimentaria y fuentes de divisas para el país.En Panamá, el cultivo de peces, en particular el de tilapias, ha cobrado interés durante los últimos años ya que representa una alternativa de aprovechamiento de este recurso acuático para producir pescado de atractivo valor comercial y de buena calidad proteínica. La demanda de carne de tilapia está aumentando y se perfila una perspectiva interesante, en la que mediante la aplicación de tecnologías apropiadas tales como: semilla mejorada, calidad de alimento, manejo del agua, procesos biotecnológicos y una buena gestión de ventas, continuarán siendo claves para el éxito económico y de sostenibilidad de este cultivo. Así podemos decir que la producción de tilapias va a buen ritmo.