Mientras que en el último año se ha podido observar en la ciudad capital un aumento de construcciones de centros comerciales y viviendas, también es notorio el aumento de casas de segunda y locales comerciales desocupados.
Los expertos que analizaron el tema del "boom" en el sector de la construcción previeron una sobreoferta que provocaría una contracción de la actividad inmobiliaria.
Cabe recordar que los economistas Guillermo Chapman y Marco Fernández de la consultora Investigación y Desarrollo S.A. (INDESA) fueron los primeros en explicar que el auge en el sector de la construcción debía tomarse con mucha cautela.
INDESA propuso estudiar el fenómeno de la demanda de locales, ya que en Panamá aumentó significativamente la edificación de centros comerciales, pero resaltaron que la utilización de ese espacio no crece a ese mismo ritmo.
Fernández manifestó que en el país no existe los negocios que puedan ocupar tal cantidad de nuevos centros comerciales. "No es construir por construir, hay que garantizar un desarrollo sostenible", subrayó.
Sobre la situación actual, José Angel Delvalle presidente de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces (ACOBIR), explicó que es una realidad encontrar en la ciudad locales comerciales con espacios vacíos y viviendas de segunda en venta.
"Los empresarios optan por trasladarse de local, son muy pocos los que piensan en expandir el negocio" agregó.
Pese a los esfuerzos de las bienes raíces, locales comerciales como Dorado Mall, Sun Tower, Plaza Mirage, Plaza Carolina, Plaza Edison, entre otros, ubicados a las afueras de la ciudad mantienen oficinas sin ocupar.
Como plan para contrarrestar el problema de colocación de viviendas y locales, ACOBIR tratará de entusiasmar a inversionistas para que inviertan en locales en donde hay una población flotante muy cerca de ellos.
Hay que resaltar que estos locales se están vendiendo o alquilando a unos precios bajos. A pesar de lo que opinen los economistas, Delvalle manifestó que la sobreoferta existente es una ventaja.
El comprador puede conseguir un local a un precio mucho más bajo con áreas más grandes.
En cuanto a la vivienda,dijo que es conocido el tema del incentivo que hay al comprar una casa.
La ley de intereses preferenciales logró que el comprador tenga una casa a bajo precio con niveles muy por debajo del interés normal, situación que perjudicó a las casas usadas.
Según el presidente de ACOBIR, la mayoría de los compradores no saben que si adquieren una vivienda que no esté dentro del interés preferencial, lo que paga en intereses a un banco se puede reducir del impuesto sobre la renta.
Este punto ayudará a los corredores a venderlas.
Cabe mencionar que la futura ministra de Vivienda, Balbina Herrera, anunció que en su gestión se hará una revisión de la ley de intereses preferenciales. Se debe analizar cuánto perjudicará la revisión, a las ventas de las casas usadas.
Aunque el sector de bienes raíces se muestra optimisma, los economistan insisten enque el próximo año no habrá incentivos que estimulen la construcción.
La razón, las bienes raíces no tendrán beneficios fiscales, como la exoneración del impuesto sobre inmueble.
Marco Fernández dijo que todo auge tiene un límite y el sector de la construcción debe estudiar hacia dónde crecerá la demanda y así fortalecer otros sectores necesarios para garantizar el crecimiento del sector por muchos años.
Como es conocido, la Ley 61 del 26 de diciembre del 2002, por la cual se dictan medidas de Reordenamiento y Simplificación del Sistema Tributario Panameño, contribuyó a la reactivación del sector.
Los inversionistas basados en la reducción de los periodos de exoneración del impuesto de inmuebles, adelantaron sus proyectos para ser sujetos a la exoneración.
Debido a que la oferta sería mayor que la demanda, INDESA previó un incremento del 15 % en el costo de las viviendas y locales para los próximos meses. Las viviendas baratas son el nicho de la demanda potencial o real, porque la oferta se ajusta rápido a los cambios en la demanda.
Hacia el 2005 se estima que la industria retomará su dinamismo por la generación de nuevos proyectos de viviendas, pero no así por la edificación de nuevos centros comerciales.
Las empresas constructoras están enfocando su mercado hacia las afueras de la ciudad.
El área de La Chorrera y Arraiján se ha sobrepoblado de viviendas, así como también el sector de Tocumen.
Se espera que así como la construcción se está inclinando hacia esos puntos, los locales comerciales estén ubicados en esos sitios.
Esto podría garantizar una ocupación inmediata por parte de inversionistas que saben que en esos lugares la competencia es poca.
La Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), muy en desacuerdo con los temas de una desaceleración del sector afirma que se construirán 300 mil unidades de viviendas en los próximos 10 años.
Si se proyectan 300 mil casas a un promedio de 16 mil dólares por cada unidad habría un potencial de 300 a 400 millones de dólares por año en viviendas.l La Ley de intereses preferenciales fija un subsidio que se otorga por la compra de viviendas nuevas cuyo valor sea inferior a los 62,500 dólares.
Sobreoferta de vivienda tras auge en la construcción
Las reformas tributarias contribuyeron en la reactivación del sector.