La International Air Transport Association (IATA) pidió ayer al Congreso de EE.UU. que tome medidas para acabar con la fuerte subida de los precios del combustible que harán perder a las compañías aéreas estadounidenses 10.000 millones de dólares en 2008.
El presidente de IATA, James C. May, pidió al Congreso que actúe ahora para imponer medidas con sentido común para asegurar la transparencia y encarrile las subidas que van a favorecer la cantidad de especuladores y sobre todo los que trabajan con moneda extranjera.