Suspender las importaciones de carne y productos cárnicos desde los Estados Unidos es lo que recomienda la Asociación Nacional de Ganaderos de Panamá (Anagan), ante la detección de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), también conocida como “mal de las vacas locas” en ese país.
Julio Ramírez, presidente encargado de la Anagan, explicó que este estándar de suspender las importaciones debe tomarse para todos los países a los que Estados Unidos envía este tipo de productos, porque aunque han dicho que es un caso aislado mientras se continúe con las investigaciones debe tomarse la medida antes señalada.

El Gobierno de Panamá, a través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), emitió un comunicado en el que se dijo que el consumo de carne y productos cárnicos nacionales e importados de los Estados Unidos son seguros para la población panameña y ante las verificaciones de otras entidades como el Ministerio de Salud (MINSA) y la Autoridad Panameña de Seguridad Alimentaria (AUPSA).
Manuel González, director nacional de Salud Animal del MIDA, manifestó que este es un caso atípico como lo han señalado las autoridades estadounidenses y que los animales contagiados con el mal de las vacas locas no entraron en ningún momento a consumo humano.
González explicó que en Estados Unidos se trabaja con carnes congeladas, lo que les da tiempo de realizar las inspecciones y resultados de las pruebas sanitarias a los productos cárnicos como es exigido.
González añadió que Panamá cuenta con la categoría de riesgo insignificante, lo que significa que debemos ser más precavidos en cuanto a la introducción y consumo de los productos. Esta categoría solo la tienen 16 países a nivel mundial, y el Istmo es el sexto país en América que cuenta con esta categoría.
El funcionario expresó que se están tomando todas las medidas de precaución “ante la introducción y consumo de un producto que puedan poner en riesgo la salud humana o animal”.
Mercado no se afectaría.
Julio Ramírez dio a conocer que en caso de que se tome la medida de suspender las importaciones de Estados Unidos, de ninguna forma se afectaría el suministro de carne a nivel nacional, ni mucho menos se daría un alza en los precios de la carne.
Pues según detalló Ramírez, los tipos de carne que se introducen de Estados Unidos son especiales, de calidad como prime (carne de primera en ese país) y choice (que es de buena calidad, calificada en el segundo lugar para los estadounidenses); lo que significa que el panameño común casi no la consume, porque el precio de esta oscila entre 13 y 14 dólares en los lugares donde se venden, que son ciertos comercios de la localidad.